Santiago, R.D.– Negocios ubicados en el primer tramo de la Calle del Sol denunciaron que la intervención ejecutada por la Comisión Presidencial de Apoyo al Desarrollo Provincial no estará lista en diciembre, pese a las garantías iniciales de que podrían operar con normalidad durante la temporada navideña. Los propietarios afirman que la nueva confirmación contradice lo prometido y los deja en una situación vulnerable en el momento de mayor actividad comercial del año.
Los comerciantes señalan que la continuidad de los trabajos mantiene limitado el acceso y la movilidad, afectando directamente la llegada de clientes y reduciendo el flujo de ventas. Aseguran que la institución había asegurado que la intervención no interferiría con la temporada alta, lo que genera frustración e incertidumbre entre los negocios afectados.
El proyecto, que contempla la readecuación del cableado mediante un túnel de servicios subterráneo dividido en tres etapas, fue explicado por Ángel de la Cruz, presidente de la entidad responsable. Aunque se ha destacado su importancia para modernizar la zona, los comerciantes insisten en que el retraso está causando pérdidas significativas y deteriorando las operaciones diarias.
Uno de los afectados, Sergio Martínez, dueño del Supermercado La Altagracia, expresó su preocupación por la paralización evidente de los trabajos. Recordó que desde la colocación de las vallas que cercaron los negocios, la actividad comercial quedó prácticamente inhabilitada. Aseguró que se les había informado que la vía estaría abierta en un plazo de 60 días, periodo ya superado sin avances visibles.
Martínez relató que, a diario, observa mano de obra limitada, maquinaria sin uso y grupos de obreros sin ejecutar tareas, lo que para él demuestra una falta de planificación adecuada. Agregó que esta situación ha generado un escenario “desastroso” para los negocios de la zona baja de Santiago, donde muchos empresarios reportan una drástica caída en las ventas.
Asimismo, advirtió que su propio establecimiento experimenta una reducción superior al 65 % en los ingresos, un golpe que pone en riesgo su sostenibilidad. Llamó al presidente de la República a intervenir personalmente en la supervisión de la obra, al considerar que la ciudad está “acorralada” por decisiones que, según afirma, no están tomando en cuenta el impacto económico en los comerciantes.
